Partido Socialista Libre Federación

Socialismo frente a falso liberalismo

Socialismo frente a falso liberalismo

 Carlos Martinez es politólogo y secretario general del Partido Socialista Libre Federación

 

Alguien puede pensar que sacar a estas alturas el debate del socialismo frente al neoliberalismo, no toca, pues estamos todas y todos ante una pandemia desconocida. Precisamente. Esta enfermedad global está dejando muy claro que el papel del estado, lo público, es imprescindible. Es además el estado aquí, en Italia o en China quien está tomando las riendas implementando medidas sanitarias, de seguridad y económicas. Sobre todo económicas.

Lo cual quiere decir que si bien se están tomando medidas para proteger a la población tras haber sufrido la sanidad duros recortes impuestos desde la Unión Europea y todos los gobiernos –pues otros como los EE.UU ni siquiera tienen sanidad pública- fruto de las políticas neoliberales de austeridad que siguen vigentes en prácticamente toda Europa, incluida España, deben improvisar a toda velocidad. Pues bien las primeras medidas UE ante el COVID19 de la UE han sido en favor de las empresas. Resulta muy clarificador cuando ante el duro parón de la demanda de bienes y servicios que la pandemia ha provocado los empresarios grandes y medianos en España, a través de la CEOE y con el apoyo del PP han acudido en tromba exigiendo dinero del estado y rebajas de impuestos, como si el dinero lloviera del cielo. Si los empresarios pagan menos impuestos esto quiere decir que los pagaremos tan solo los que vivimos de un salario, una pensión o autónomas, autónomos y agricultores. Porque si queremos hospitales habrá que pagarlos. De hecho la mayor cantidad de dinero de la crisis del coronavirus en el reino de España, está siendo cargada a la seguridad social en exclusiva y esto además de insolidario es injusto. Luego si el estado debe subvencionar a los ricos y grandes empresas, al objeto de que no despidan a sus plantillas, lo cual es un chantaje, entonces ¿Qué hay de realidad en el mito del libre comercio, libre mercado? O tal vez es como acertadamente explicaba Marx cuando afirmaba que el estado era un instrumento en manos de capitalistas y privilegiados. Nos preguntamos, que es lo cierto, lo de Marx, la mentira del libre mercado o seguramente ambas cosas a la vez.

Ese es precisamente el origen del socialismo, cambiar el paradigma económico y político e ir al reparto de la riqueza que el capitalismo no solo no hace, sino que utiliza tan solo en beneficio propio al estado. Mejorar las condiciones de vida de la clase obrera y su centralidad politica. La derecha española afirma ser liberal, pero el capitalismo español además de ser rentista y especulativo, vive del estado en gran medida -como en todo el mundo-, por no decir fundamentalmente. Y aquí creo que no hace falta recordar que las Comunidades Autónomas son estado y los Ayuntamientos son estado y todas y todos sabemos que muchas empresas viven en gran parte de contratos y suministros al estado. Incluso el Corte Ingles, gran proveedor de uniformes a las policías, guardia civil y policías locales. También de material informático y otros servicios.

A donde voy con estas afirmaciones, pues a que hay que volver a introducir el debate y la demanda de socialismo. Hablo de socialismo y no de bienestar, lo social, los derechos, que en el siglo XXI van de suyo al menos en la Europa Occidental. El Socialismo no es un partido español que lo fue y ahora es algo qué trata de conseguir algunas mejoras con el permiso del rey y la Unión Europea. Hablo del Socialismo, es decir el reparto de la riqueza, la igualdad, la democracia republicana de ciudadanas y ciudadanos libres e iguales, la libre federación y por supuesto control de la economía y el control del estado de todos los servicios públicos y estratégicos, lo cual nada tiene que ver con modelos estalinistas o estatistas exclusivamente, pues economía social y economía familiar y cooperativa son muy importantes.

El debate socialista y por el socialismo, hoy al menos en el espacio OTAN tan solo se produce curiosamente en los EE.UU a través de Sanders y Alexandria Ocasio Cortez y en Gran Bretaña gracias al laborismo socialista de Corbyn y Rebecca Long Bailey. Ellos de forma más o menos suave, pero si se atreven a hablar de Socialismo y lo unen a los derechos universales, laborales, la defensa del salario, el reparto, nacionalizaciones de servicios públicos y transportes así como de revolución verde, pero no en el sentido neoliberal de Al Gore o los verdes alemanes incluso, sino de defensa del clima y un nuevo sistema productivo que supera al capitalismo. Igualmente ambos critican al capitalismo y lo hacen responsable de nuestras carencias y desastres mientras que por ejemplo la crítica al sistema capitalista en España, produce miedo o simplemente se defiende. Por tanto al menos están en el camino hacia el socialismo.

El sistema capitalista está en crisis. La pandemia del coronavirus, no ha hecho sino precipitarla. Es el capitalismo además un sistema con constantes crisis, solo entre el siglo XX e inicios del XXI ha habido varias. La salida de las mismas se ha hecho o bien a base de guerras mundiales o mediante sacrificios y esfuerzos de la mayoría de la población en beneficio de bancos y grandes empresas y la última, la de 2008 que en mi humilde opinión no ha acabado, es la austeridad es decir recortes, despidos masivos y rebajas de salarios lo que la ha contenido. Días antes de que comenzara la crisis del COVID19 la guerra del petróleo estaba en todo su apogeo y era esta situación la que estaba detonando por si sola un repunte de la crisis. La pandemia lo ha precipitado.

Tenemos otra fuerte crisis, el cambio climático precipitado además por un sistema de transportes insostenible, un espacio aéreo lleno de aviones y un mar de mega-buques, cruceros turísticos y basura flotante. La economía del carbono liquidando el oxígeno. Ahora a la fuerza ahorcan. El hambre sigue siendo otra pandemia no declarada y produce millones de muertes en espacios que o bien al capitalismo no le interesan o bien fruto de conflictos al objeto de controlar rutas y materias primas. Es el fracaso global del capitalismo. A todo hay que añadirle el patriarcado, el capitalismo patriarcal y el dominio sobre más de la mitad de la población solo por su identidad sexual, también por su mayor explotación laboral, mano de obra más barata. Explotación infantil…

Por eso el debate del socialismo y el atreverse a decir claramente que se es socialista, es imprescindible ahora. Porqué ya a estas alturas o hay socialismo o habrá barbarie. De hecho estamos en una fase de barbarie. Por tanto ha llegado la hora de defender e incrementar lo público, la soberanía alimentaria, defender el clima y salvar el planeta. Cambiar la cultura de vida y profundos cambio políticos. Por el socialismo.     

  • March 13, 2020, 7:09 p.m.

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