Partido Socialista Libre Federación

La negociación política y el cambio de la Constitución

La negociación política y el cambio de la Constitución

 

Ildefonso Gomez 

 

Los movimientos y consultas para llegar a un punto de acuerdo y partida acerca de la investidura de P. Sánchez han comenzado ya. El primero de los movimientos fue el “preacuerdo” Sánchez- Iglesias que el PSOE pasó a consulta de la militancia. De los 178.000 militantes con derecho a voto (declarados oficialmente) se dice que han votado el 63%, y de ellos un 10% parce haber votado no; conocido es por lo que se desprende de la situación política que los militantes han votado en clave de tratar frenar el ascenso del PP y de VOX, más que en clave de la unidad pre acordada, y ello a falta de un programa claro de gobiern. Por tanto cuando se publica que en la consulta del PSOE el 92% votó a favor del preacuerdo hay que añadir que se trata del 92% de los que participaron, y no el 92 del censo general. La pregunta que se realizó fue: “¿Apoyas el acuerdo alcanzado entre PSOE y Unidas Podemos para formar un gobierno progresista de coalición?” Hemos de señalar que no siendo el acuerdo definitivo, y que a falta de extenderlo mediante la negociación a otras formaciones lo lógico es que se hubiera consultado en el momento que se tuviese un acuerdo definitivo. Dado que además la consulta es obligatoria y vinculante desde el punto de vista estatutario según el último congreso del PSOE. Unidas -Podemos convoca a sus militantes para esto mismo a partir del lunes 25. Repetimos que las consultas convocadas se hacen como si ya hubiese un acuerdo definitivo de gobierno, cuando la verdad es que ese acuerdo está en fase de negociación, y que la llave de dicha negociación no está sino en manos del apoyo o no de terceros, y en particular de los partidos soberanistas catalanes con representación en Cortes, que exigen reconocimiento del derecho de autodeterminación y amnistía general. ERC, que con sus trece diputados tiene en sus manos la capacidad de decidir la investidura exige que la mesa de negociación que propone para facilitar la investidura sea entre gobiernos, es decir entre la Generalidad y el gobierno de Sánchez. Y también convoca a sus bases a consulta con la pregunta siguiente: “¿Está de acuerdo con rechazar la investidura de P. Sánchez si previamente no hay un acuerdo para abordar el conflicto político con el Estado a través de una mesa de negociación?” La negociación política entre partidos que hablan de cambio político y social es una necesidad. 

Nadie puede esgrimir la ley, y la Constitución, convertida en Catecismo de Estado y en ley eterna, para negar las demandas democráticas y sociales, reprimiendo los procesos constituyentes que claman por la soberanía de los pueblos. La negación de la negociación política es un actitud intransigente que nada tiene que ver con la democracia política. Todo el conflicto político existente, que se ha querido reducir al orden y la ley contra el cambio, y con los que se ha querido criminalizar las acciones políticas democráticas, utilizando procesos penales contra decisiones tomadas por parlamento y gobierno: es imponer el poder y autoridad frente y por encima de la necesidad de cambio político. El régimen político del 78- hay que reconocerlo por todos los que participan de la vida política oficial está más que agotado. 

Y la bandera de los discursos anti políticos solo pueden servir para inflamar las medidas contrarias a las exigencias de la mayoría, que propagan tanto el PP como VOX. La triple crisis política a la que hay que dar respuesta y solución democrática, a saber: la quiebra del sistema político territorial del Estado de las autonomías, el retroceso social establecido mediante la imposición de los planes de ajuste, y el bloqueo de gobernabilidad derivado de la pérdida de apoyos de las opciones políticas que se han turnado en el Gobierno, se combinan y fusionan en una gran crisis de soberanía, de soberanía nacional y popular. No se podrá resolver la crisis de soberanía, y el enredo judicial y represivo sin devolver la palabra, la capacidad de decisión a los trabajadores y los pueblos Los militantes sindicales y políticos del movimiento obrero viven en la realidad, y las ilusiones que pueden haber desatado promesas de “progreso” no les lleva a desconocer los hechos, y la necesidad de un verdadero programa de cambio político y social que aún no existe. 

No desconoce que grandes empresas preparar miles de despidos y cierre de centros de trabajo, como es el caso del Banco Santander y El Corte Inglés, por hablar de los casos más significativos, el de grandes empresas que gana miles de millones y apenas pagan impuestos. En el sector público no desconocen la reducción de los presupuestos de sanidad, educación y, servicios y transportes públicos en Los PGE pactados, que conllevan la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo. Y que esta nueva oleada de despidos masivos y de planes de privatización esta en el origen de las huelgas que comienzan en Madrid, tanto de la EMT como del Samur Social, mientras que en Euskadi se convoca Huelga General. La movilización unitaria y general es posible, los pueblos no aceptan imposiciones, y tienen derecho a establecer las medidas que garanticen el trabajo, el salario, la salud y la libertad.  

  • Nov. 26, 2019, 8:58 a.m.

Post relacionados

En noticias

El capitalismo más cruel y decimonónico impone su ley

Dec. 5, 2019, 11:33 a.m.

En que-izquierda-necesita-el-pueblo

De que vive la gran burguesía. La fase actual del capitalismo

Nov. 4, 2019, 9:40 a.m.