Partido Socialista Libre Federación

28 de Octubre de 1982, de la victoria a la decepción

28 de Octubre de 1982, de la victoria a la decepción

Por la reconstrucción socialista

Carlos Martínez es politólogo y socialista republicano

 

El 28 de Octubre de 1882 el pueblo trabajador del estado español logra su victoria más contundente desde el 14 de Abril de 1931. No es la victoria de Felipe, aunque sea el candidato vencedor, tampoco la del PSOE en solitario, es la voluntad popular para superar la dictadura, imponer la democracia y buscar la justicia social, acabando con el régimen y sus caciques, lo que vence. González con una mayoría parlamentaria nunca superada, podía haber realizado las aspiraciones y sueños de la clase trabajadora sin problema y haber aplicado un programa socialdemócrata consecuente. Eso era lo que esperábamos.

Pero Felipe González tenía ya sus compromisos. Compromisos no con la clase trabajadora, sino con los EEUU en primer lugar, con un rey ya corrupto, heredado de Franco; en tercer lugar con los poderes financieros y la burguesía del régimen y en cuarto lugar con el ejército y los altos cuerpos de la administración del estado como la “justicia”, la policía y otros estamentos heredados de Franco, al objeto de olvidar y no cambiar el régimen, fruto de la imposición del rey, los militares y Suarez con el apoyo de González y Carrillo. Que ese es el llamado “pacto constitucional”.

Antes Felipe, al objeto de llegar al poder y consolidar el actual régimen ya había desmochado ideológicamente al PSOE al derrocar al caballerista y republicano Rodolfo LLopis, haber creado una escisión en el socialismo y posteriormente haber comenzado a limpiar el mismisimo PSOE renovado de elementos de la izquierda obrera, molestos pero que habían sido imprescindibles en la reorganización del partido. Posteriormente se declara socialdemócrata en un partido que sentía alergia por la definición, estaba cómodo en el socialismo y no renunciaba ni al marxismo, ni a la república. Todo esto lo liquidó, era el precio a pagar por quien siempre tuvo este objetivo real.

La presencia ya en su primer gobierno de ministros liberales y burgueses como Boyer o Solchaga, aunque tuvieran carne, en los ministerios económicos era toda una declaración de intereses. No podemos sin embargo olvidar a Ernest Lluch el impulsor de la sanidad pública, cuyo trabajo y obra está siendo concienzudamente destruida gracias a la vigente ley de sanidad pública.

Felipe es cierto que implemento una nueva administración y modernizo elementos educativos y de servicios públicos y pensiones, pero obtuvo el dinero privatizando. La etapa felipista es la más privatizadora de todo el periodo monárquico de la transición y post transición. Su gran objetivo la entrada en la Unión Europea, en la Comunidad Europea tuvo el peaje de destruir acerías, astilleros, minas, refinerías y bancos públicos. La industria pesada casi desaparece y con ello miles y miles de puestos de trabajo cualificados y bien remunerados fruto de sus luchas contra la dictadura. La Europea Unión cambia el sistema productivo español en beneficio de Alemania y transforma España en un estado de servicios de baja calidad y poco valor añadido.

Me gustaría ser más positivo. Sé que hubo avances, es lógico. Consolidar a un rey franquista y seguir con los mismos poderes que habían servido al “caudillo” debía hacerse buscando una legitimidad social, es decir medidas de bienestar, educativas, autonómicas, municipales y mejoras en infraestructuras, que a todos nos sirven, a unas y otros porque nos facilitan la vida y a los amos porque hacen grandes negocios construyendo y hormigonado. Pero no fue capaz de poner coto a la corrupción monárquica, que necesitaba extenderse a muchas esferas de poder y políticas al objeto de permanecer oculta.

Es por eso que el socialismo necesita ser reconstruido al objeto de poder hacer desde la independencia todo lo que González nos defraudo. Al objeto de poder crear una democracia justa, social, de reparto y en libertad, sin corrupción ni el poder real por encima del democrático, es decir el poder burgués por encima de nosotras y nosotros. Por eso el estado español es tan desigual, los salarios tan malos y tiene un sistema productivo imposible que no resiste las crisis pues carece de base industrial y tecnológica, así como de soberanía alimentaria. Somos encima una democracia de pésima calidad y tenemos presos políticos y censura. Hay mucho por hacer.

En memoria de todas y todos aquellos obreros y obreras de buena voluntad que confiaron en Felipe.        

  • Oct. 28, 2022, 11:55 a.m.

Post relacionados

En que-izquierda-necesita-el-pueblo

Reconstrucción política sobre nuevas bases de los partidos y sindicatos de los trabajadores

May 13, 2021, 12:47 p.m.

En noticias

semanario 90

Dec. 4, 2018, 11:19 a.m.